Este martes 31 de marzo se cumplen siete años desde que miles de personas se manifestaron en el centro de Madrid para exigir un Pacto de Estado contra la despoblación, conocida como la Revuelta de la España Vaciada. Esta movilización, que logró situar el reto demográfico en el centro del debate nacional, ha perdido parte de su impulso político.
La manifestación, convocada por Soria ¡Ya! y Teruel Existe, reunió a más de 80 plataformas ciudadanas y convirtió la despoblación en una cuestión de Estado. Sin embargo, en los últimos ciclos electorales autonómicos, varias de estas formaciones han perdido representación o respaldo ciudadano.
El candidato de Soria ¡Ya!, Ángel Ceña, atribuye este retroceso a la polarización política y al desplazamiento del debate hacia claves estatales. "La emoción de protesta frente al abandono histórico de Soria se ha visto contrarrestada por el voto en clave nacional", afirma.
El diputado de 'Teruel Existe' en Aragón, Tomás Guitarte, coincide en señalar la polarización como uno de los factores decisivos para explicar el cambio de escenario. "Se está consiguiendo polarizar la situación política y da igual que estés en un territorio u otro: lo importante es si el voto es anti-Sánchez o anti-Vox".
El politólogo Pablo Simón introduce otro elemento a la lectura: el auge electoral de estas plataformas también respondió a un momento político "excepcional difícilmente reproducible". A su juicio, muchas de estas formaciones nacieron como partidos "nicho", articulados en torno a una única reivindicación, lo que "limita" su consolidación si no logran traducirla en resultados visibles.





