La temporada de incendios forestales de 2025 ha sido especialmente intensa en Europa, con pérdidas récord de más de un millón de hectáreas. España lidera la devastación con más de 401.000 hectáreas quemadas, cuadriplicando la media de los últimos 15 años. La región mediterránea ha sido la más afectada debido a sequías prolongadas y olas de calor extremas.

El cambio de paradigma en los incendios forestales

El informe del Centro Común de Investigación (JRC) revela que la Unión Europea ha superado un umbral de no retorno ambiental. La temporada tradicional de incendios se ha expandido hacia la primavera y el otoño, con fuegos incontrolables a mayor latitud en Europa Central y del Norte. La región mediterránea sigue siendo la más vulnerable.

La desestacionalización de los incendios

La amenaza de los incendios forestales se está desestacionalizando, lo que significa que ya no se limitan a la temporada de verano. Esto se debe a cambios climáticos y a la falta de gestión forestal activa. La situación es especialmente crítica en España, donde se han registrado diez 'megaincendios' en Galicia y Castilla y León que superaron las 10.000 hectáreas cada uno.

El papel de la gestión forestal

La comunidad científica advierte que el problema de los incendios forestales va más allá de la meteorología o los recursos de emergencias. La falta de gestión forestal activa, la desaparición del pastoreo y el éxodo rural han convertido los montes mediterráneos en polvorines continuos de biomasa seca. Es necesario abordar el problema estructural del paisaje y la adaptación climática.