La selección española de fútbol se enfrentó a Egipto en un partido crucial en el estadio de Cornellá, pero la fiesta se vio empañada por gritos xenófobos y racistas. Los 37.000 aficionados presentes se dividieron entre pitos y aplausos en el debut de Joan Garcia. El seleccionador, Luis de la Fuente, advirtió de que este partido no era un amistoso, sino una prueba importante de cara al Mundial.

La grada se viste de rojo

La grada del estadio de Cornellá se vistió de rojo para apoyar a la selección española, con banderas y cánticos que no cesaron durante todo el partido. Sin embargo, también se produjeron incidentes, como pitos al himno de Egipto y gritos de 'musulmán el que no vote', que se repitieron en dos ocasiones y de forma mayoritaria.

La RFEF pide respeto

La RFEF pidió al descanso que cesaran los insultos y se proyectó un mensaje en los videomarcadores recordando que la legislación prohíbe y sanciona la participación en actos violentos, xenófobos, homófobos y racistas. A pesar de esto, los gritos se repitieron en la segunda mitad.

Debut de Joan Garcia

El guardameta Joan Garcia debutó en casa, en el estadio de Cornellá, pero fue recibido con una pitada masiva y también con coreos de apoyo. Su debut fue un tema de debate en la grada, que se dividió entre los que lo apoyaron y los que lo criticaron.

El partido se espesó

El partido se fue espesando y Egipto creció en la segunda mitad, con capacidad para tener el balón y acercarse a la portería de Raya. El meta de Arsenal fue titular y vio cómo un disparo de Marmoush se estrelló en el palo.