La Comisión Europea ha solicitado a los Estados miembros que estudien medidas para promover el ahorro de combustibles y evitar aquellas que puedan aumentar su consumo. Esta petición se enmarca en la crisis energética mundial provocada por la guerra en Oriente Próximo, que ha afectado significativamente la cotización y el suministro de petróleo. El comisario de Energía, Dan Jorgensen, envió una carta a los Estados miembros el lunes, destacando la necesidad de reducir el consumo de combustibles para frenar la demanda y contener la presión en los mercados.
Medidas para reducir el consumo de combustibles
La Comisión Europea busca que los Estados miembros adopten medidas que fomenten el ahorro de combustibles y eviten aquellas que puedan impulsar su consumo. Esto se debe a que la crisis energética actual no se debe a una falta de suministro, sino al encarecimiento de las cotizaciones del petróleo. El barril de brent ha alcanzado los 115 dólares, un 60% más que antes de que comenzara la guerra en Irán. La UE afrontó un grave problema de falta de suministro de gas natural hace cuatro años, pero ahora el mayor peligro es el crudo.
Recomendaciones para los Estados miembros
Jorgensen ha recomendado a las capitales que no tomen medidas que puedan aumentar el consumo de combustibles. Esto incluye la rebaja de impuestos sobre los hidrocarburos, ya que un menor precio puede incentivar el consumo. La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, ha subrayado que los impuestos y tasas pueden diseñarse para incentivar la electrificación de las economías y disuadir el uso de combustibles fósiles. Sin embargo, varios países, como España, Portugal y Grecia, han optado por rebajas genéricas de la fiscalidad de gasolinas y gasóleos.





