La multinacional Unilever ha vendido su negocio global de alimentación a la estadounidense McCormick en una operación valorada en 44.800 millones de dólares. Esta venta permitirá a Unilever culminar su repliegue del sector alimentario y reforzar su apuesta por las divisiones de mayor crecimiento y margen.
Detalles de la operación
La operación, anunciada este martes por ambas compañías, supondrá la combinación de Unilever Foods con McCormick, propietaria de marcas como McCormick, Cholula o Frank’s. El nuevo grupo integrará también enseñas de gran peso internacional de Unilever como Knorr, Hellmann’s y Maille.
La venta incluye el pago de 15.700 millones de dólares en efectivo a Unilever, fondos con los que prevé compensar costes fiscales y de separación, reducir deuda y financiar un programa de recompra de acciones de 6.000 millones de euros entre 2026 y 2029.
Estructura y participación
Tras el cierre de la operación, los accionistas de Unilever controlarán el 55,1% del capital de la nueva sociedad, mientras que la propia multinacional mantendrá un 9,9% adicional. Los accionistas de McCormick conservarán el 35% restante.
Unilever ha indicado que prevé desprenderse de esa participación de forma ordenada, aunque no antes de un año desde la culminación de la operación. La compañía considera que la desinversión le permitirá convertirse en una empresa 'pure play' de HPC con .





