En Hungría, la oposición liderada por Peter Magyar gana terreno frente al partido de Viktor Orban a medida que se acercan las elecciones del 12 de abril. Magyar, ex simpatizante de Fidesz, ha logrado atraer a votantes indecisos con su discurso patriótico y anticorrupción.
El surgimiento de Tisza
La campaña de Tisza, liderada por Magyar, refleja la de Fidesz en su uso de símbolos nacionales y estrategias de base. Sin embargo, evita la guerra cultural y el resentimiento presentes en el mensaje de Orban. Esto ha permitido a Magyar atraer a votantes que buscan un cambio sin renunciar a sus raíces patrióticas.
Magyar ocupó cargos secundarios bajo el orbanismo en la década pasada, pero se distanció rápidamente del partido gobernante tras varios escándalos de corrupción. Acusó a Fidesz de corrupción y se presentó como una alternativa limpia y patriótica.
Una amenaza para Orban
La mayoría de las encuestas independientes sitúan a Tisza por delante de Fidesz entre los votantes indecisos. La oposición húngara ha tomado la delantera incluso en algunos bastiones del partido de Orban. Esto se debe a que Magyar no se presenta como un anti-Orban liberal clásico, sino como un hombre que viene del sistema y disputa a Orban su propio lenguaje.
Magyar ha identificado abiertamente a Rusia como el agresor en el conflicto ucraniano, en contraste con la retórica favorable al Kremlin de Orban. Sin embargo, su partido ha descartado el envío de armas o soldados húngaros a Ucrania.





