El conflicto en Oriente Medio está teniendo un impacto devastador en la infancia de la región. La directora general de Save the Children Internacional, Inger Ashing, visitó un refugio en Beirut, Líbano, para conocer de primera mano la respuesta y el apoyo de la organización a las familias desplazadas.

El costo humano del conflicto

Mientras los titulares mundiales se centran en la crisis financiera y el aumento de los precios del petróleo, existe el riesgo de pasar por alto el verdadero costo humano del conflicto en Oriente Medio. La pérdida de hogares, seguridad, estabilidad e infancia está devastando a las familias, y las repercusiones de este conflicto se extienden mucho más allá de la región.

La organización Save the Children trabaja con la infancia en casi 110 países y está presenciando la ola de miedo que ha generado esta crisis. Niñas y niños en numerosos países están asustados y ansiosos, y algunos preguntan a sus padres si esto es el comienzo de la Tercera Guerra Mundial.

La situación en Líbano

En Líbano, más de un millón de personas han sido desplazadas. Familias que huyen de la violencia llegan a los refugios llevando consigo los pocos objetos que les permiten vivir con normalidad. Los niños y las niñas se aferran a sus juguetes, mochilas escolares y, a veces, a sus mascotas, intentando conservar pequeños consuelos mientras su mundo se desmorona repentinamente.

Las escuelas, destinadas a la educación, se han convertido en refugios para familias desplazadas, y los parques infantiles e instalaciones deportivas en lugares para almacenar y distribuir ayuda humanitaria. Ningún niño debería tener que vivir esto.