En un nuevo episodio de escalada en la región, Irán ha atacado esta mañana un petrolero kuwaití en aguas territoriales de Dubái, según han confirmado las autoridades de Emiratos Árabes Unidos. El barco, que transportaba petróleo con destino a China, fue golpeado por un dron mientras esperaba en la entrada del estrecho de Ormuz, una vía marítima crucial para el comercio internacional.
Detalles del ataque
El ataque, que no ha causado víctimas, se produce en un momento de gran tensión en la región, después de que Irán haya estado aplicando restricciones al tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz. El barco atacado era un carguero de bandera kuwaití que transportaba petróleo a China. La República Islámica solo permite el paso de barcos de países 'no enemigos' que paguen un peaje a Teherán.
Reacciones internacionales
El portavoz del Ministerio de Exteriores qatarí ha declarado que 'el futuro de Ormuz no puede ser decidido solo por Irán. Todos los países de la región debemos participar en ello'. Ha añadido que los ataques de Irán han tenido un efecto catastrófico en la relación con la región. Mientras tanto, Arabia Saudí, Emiratos y Baréin están presionando a EEUU para que no termine con la guerra hasta que no se asegure de un cambio de régimen en Irán.
Posibles consecuencias
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha sugerido que los países que no pueden conseguir petróleo por Ormuz deberían comprar petróleo a EEUU y 'tener un poco de valentía' para asegurarse su suministro. Mientras tanto, fuentes anónimas estadounidenses han asegurado que miles de paracaidistas y marines estadounidenses están llegando a Oriente Próximo, mientras se preparan para una posible invasión terrestre contra Irán.





