El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se enfrenta a una situación cada vez más complicada en Irán, donde su política de 'operación militar' ha generado un conflicto de desgaste con un alto coste electoral y económico para los estadounidenses.

La guerra en Irán: un error con consecuencias

Trump se resiste a reconocer que su decisión de atacar Irán ha sido un error y, en su lugar, opta por seguir adelante con una estrategia que implica acumular más aviones y buques de guerra en la zona de operaciones. El objetivo es golpear las instalaciones nucleares y misilísticas iraníes, así como su capacidad industrial en materia de defensa y sus buques. Sin embargo, esta estrategia no garantiza mejores resultados.

La resistencia iraní

El régimen iraní, liderado por los 'pasdarán', ha demostrado capacidad y voluntad para resistir la embestida estadounidense. Esto ha llevado a Trump a considerar nuevas acciones, como tomar militarmente la isla de Jarg, que es crucial para la economía iraní. La isla es responsable de alrededor del 90% de la capacidad exportadora de hidrocarburos de Irán.

La operación de desembarco en Jarg

Se estima que Washington está concentrando alrededor de 10.000 paracaidistas y marines en la zona para una posible operación de desembarco aéreo y asalto anfibio en Jarg. Sin embargo, el problema no es solo tomar la isla, sino mantener las posiciones alcanzadas ante la previsible respuesta iraní.