Un posible ataque terrestre a Irán debe considerar los intentos fallidos de Saddam Hussein en 1980 y del presidente de EEUU, Jimmy Carter, en 1980. La geografía de Irán es extremadamente complicada, con montañas, desiertos y costas que dificultan una maniobra terrestre.

La lección de la historia

En 1980, Saddam Hussein intentó atacar a Irán, pero su avance fue contenido en la zona sur, que era la única lo suficientemente llana para permitir una maniobra terrestre. La guerra se convirtió en una masacre que duró ocho años. Por otro lado, el presidente Carter ordenó un ataque relámpago para liberar a los rehenes en Teherán, pero la fuerza aérea se quedó atascada en el desierto de Tabás.

La geografía de Irán: una fortaleza natural

La geografía de Irán es una ventaja para el país. Al oeste, se encuentran los montes Zagros; al norte, los Elburz; al este, los desiertos; y al sur, la costa escarpada. En el centro del país, hay una gran meseta que garantiza al régimen una profundidad adicional. Algunos centros nucleares están doblemente protegidos por el terreno, con búnkeres y redes de galerías y túneles.

La defensa en mosaico

La extensión de la República Islámica es perfecta para la defensa en mosaico adoptada por los pasdarán. Siempre tienen la posibilidad de aprovechar zonas al este, más alejadas del alcance de la aviación estadounidense e israelí. Los bombardeos recientes han dañado algunas instalaciones necesarias para la producción de misiles y sitios utilizados para lanzar vectores.