A pesar de los bombardeos y las sanciones, el régimen iraní está facturando más que antes gracias a la subida del precio del petróleo y a su diversificación de exportaciones.
En las primeras cinco semanas de guerra, los flujos de petrodólares hacia Irán podrían incluso aumentar. La pérdida de la isla de Jark, un importante centro de exportación de petróleo, no parece tener un impacto significativo en la economía iraní.
El papel de Dubai en la economía petrolera iraní
Dubai ha sido un socio clave para la industria petrolera iraní, ofreciendo servicios bancarios y financieros sin preguntar demasiado sobre el origen de los fondos. Esto ha permitido a Irán mantener su liquidez y financiar sus actividades económicas.
La ciudad emirato ha encontrado su vocación como capital financiera precisamente porque cualquier persona puede depositar fondos allí sin temor a confiscaciones o sanciones. Volver atrás en estos métodos significaría un cambio radical para Dubai.
La importancia de la isla de Jark
La isla de Jark es un terminal de carga crucial para el petróleo iraní, situado a 25 kilómetros de la costa en el Golfo Pérsico. En el último año, Jark cargó 344 embarcaciones con 572 millones de barriles de crudo o combustibles.
Sin embargo, Irán ha diseñado alternativas para no quedar expuesto a un único punto crítico. Un terminal se encuentra fuera y al sur del estrecho de Ormuz, en un lugar de la costa llamado Kooh Mobarak.





