La democracia está en peligro debido a la creciente desigualdad económica y el avance de la extrema derecha en Europa y Estados Unidos. Expertos como Steven Levitsky y Daniel Ziblatt han diagnosticado el derrumbe de la democracia estadounidense y el avance de la extrema derecha en Europa. La pregunta es por qué no se aplican soluciones como el impuesto a los ultrarricos.

El impuesto a los ultrarricos como solución

El economista francés Gabriel Zucman propone un impuesto a los megamillonarios para proteger la democracia del auge de la riqueza extrema. Se trataría de gravar con un 2% anual los patrimonios superiores a 100 millones de euros. Esto permitiría recaudar hasta 5.200 millones de euros adicionales en España, según el ministro Pablo Bustinduy.

La desigualdad económica: un problema global

El Informe Mundial sobre la Desigualdad, presentado en diciembre, advierte que la riqueza ha alcanzado máximos históricos, pero sigue estando muy desigualmente distribuida. El 0,001% más rico posee tres veces más riqueza que la mitad más pobre de la humanidad. En casi todas las regiones, el 1% más rico concentra más riqueza que el 90% más pobre en conjunto.

La necesidad de una tributación progresiva

La tributación progresiva es fundamental para reducir la desigualdad y fortalecer la cohesión social. Sin embargo, la progresividad tributaria se desmorona en la cima: los multimillonarios suelen pagar proporcionalmente menos impuestos que la mayoría de la población. Esto socava la justicia fiscal y priva a las sociedades de recursos necesarios para la educación, la sanidad y la acción climática.

El caso de España

En España, hay aproximadamente un millar de contribuyentes con patrimonios superiores a 100 millones de euros. La aplicación de un impuesto a los ultrarricos podría permitir financiar una prestación universal para erradicar la pobreza infantil. La socialdemocracia debe remangarse de verdad para combatir el neoliberalismo y la desigualdad económica.

La importancia de la igualdad

La igualdad es fundamental para proteger la democracia y reducir la desigualdad económica. La propuesta de Zucman es un paso en la dirección correcta, pero es necesario ir más allá. La lucha contra la desigualdad requiere una abordagem integral que incluya políticas públicas y privadas para reducir la brecha entre ricos y pobres.

El futuro de la democracia

La democracia está en juego, y la desigualdad económica es uno de los principales desafíos. La aplicación de un impuesto a los ultrarricos es una medida necesaria para proteger la democracia y reducir la desigualdad. Es hora de que los políticos y los ciudadanos se unan para exigir una tributación más justa y una distribución más equitativa de la riqueza.

María Jose Madrid Gómez
María Jose Madrid Gómez

Corresponsal Política

Periodista política con más de 15 años de experiencia cubriendo el Congreso de los Diputados.

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