El caso del inspector jefe Luis Fernández, detenido en diciembre por sustraer droga incautada para venderla a través de su grupo de narcotraficantes, ha generado un nuevo escándalo. El 24 de julio de 2025, Fernández se dirigió a Serín con otros dos agentes y supuestamente quemó 55 kilos de cocaína aprehendidos en la 'operación Churruca'. Sin embargo, no hay constancia oficial de esta incineración.
Investigación en curso
La droga fue incautada en mayo de 2025 a unos mercheros que transportaban la droga desde Galicia hasta Valladolid. Fernández fue presentado como uno de los principales artífices de la investigación en ese momento. Un responsable de Cogersa llamó a Fernández para preguntarle dónde estaba el acta de la incineración, ya que el rastro oficial de la droga se había esfumado.
Sospechas sobre Fernández
Hay constancia de la llamada realizada por el responsable de Cogersa por las grabaciones que Asuntos Internos realizó al inspector jefe, del que sospechaban que no era trigo limpio. La droga supuestamente quemada en Cogersa fue encontrada luego en el domicilio de una narcotraficante del grupo de Fernández.
Manipulación de actas
Luis Fernández habría manipulado diversas actas, datándolas en lugares donde no había estado, incluso firmándolas a compañeros, a quienes decía que no se preocuparan. Todo indica que era la forma de disimular la sustracción de droga incautada por los agentes, para luego devolverla al circuito ilegal.





