El estudiante Hernán Meneses Leal, de 18 años, que asesinó a una inspectora e hirió a otras cuatro personas en un colegio de Calama, tenía un plan meticulosamente orquestado para atacar a niños de primer año y a quien se cruzara en su camino. Según el fiscal jefe de Calama, Eduardo Peña, Meneses estaba motivado por el odio al capitalismo y la misantropía.

Detalles del plan de ataque

El joven escribió en un cuaderno que estimaba dejar entre una y cuatro víctimas en su acción, aunque la cifra 'idílica' eran ocho, por el impacto a nivel nacional que alcanzaría. Meneses definió la jornada para su atentado como Dies irae (día de ira, en latín). También anotó que no pretendía sobrevivir a su acción, pero que el beneficio de hacerlo era presenciar el impacto y la fama.

Armas y móviles del atacante

En las dos mochilas que Meneses llevaba se encontraron cinco armas blancas, entre ellas una catana, una espada estilo japonés, gas pimienta, jeringas con cloro y un artefacto que simulaba ser una bomba, pero que no contenía material explosivo. El fiscal Peña sostuvo que en varias de las armas de Meneses habían inscripciones con referencias a autores de ataques registrados en el extranjero.

Víctimas y estado de salud

La inspectora María Victoria Reyes, de 59 años, falleció a consecuencia de las heridas que sufrió. Otra inspectora y un estudiante se encuentran hospitalizados en estado de gravedad. Los delitos que enfrenta Meneses son homicidio calificado consumado, homicidio calificado frustrado, ley de control de armas y porte de arma cortante o punzante.