Hace un año, cinco mineros murieron en una explosión de grisú en la mina de Zarréu, en Asturias. La investigación revela que la empresa Blue Solving operaba sin permisos adecuados y con deficientes medidas de seguridad. A pesar de las promesas de esclarecimiento, aún no se han desvelado todas las responsabilidades empresariales, administrativas y políticas.
La mina de Zarréu: un escenario de irregularidades y tragedia
La mina de Zarréu es una de las principales fuentes de ingresos para muchas familias en Degaña, Asturias. Sin embargo, para cinco mineros que entraron a la explotación el 31 de marzo de 2025, se convirtió en una tumba debido a una explosión de grisú. Otros cuatro trabajadores resultaron heridos en el siniestro laboral. La empresa Blue Solving, responsable de la mina, solo disponía de una autorización para un Proyecto de Investigación Complementaria (PIC), pero no para la extracción de carbón.
Deficientes medidas de seguridad y permisos irregulares
La investigación ha revelado que la mina de Zarréu ejercía una actividad clandestina, con deficientes e inadecuadas medidas de seguridad. Los mineros creían que la empresa contaba con todos los permisos legales para extraer carbón, pero solo disponía de una autorización para un PIC. La titular del juzgado instructor de Cangas del Narcea ha imputado al dueño de Combayl, Jesús Rodríguez Morán, conocido como 'Chus Mirantes', a su mujer, Ana María Rodríguez, a su hijo Adrián y al director facultativo de la explotación, José Antonio Fernández Casillas, por cinco delitos de homicidio por imprudencia, cuatro delitos de lesiones y un delito contra los derechos de los trabajadores.
La vía judicial y las comparecencias en la comisión de investigación
La vía judicial va delimitando las actuaciones sobre los directivos de la explotación, pero los imputados no han querido aportar detalles durante su comparecencia ante la comisión de investigación en el parlamento asturiano. 'Chus Mirantes', Ana María Rodríguez, Adrián Rodríguez y José Antonio Fernández Casillas optaron por acogerse a su derecho constitucional a no declarar. Por otro lado, Javier Cueli, director general de Energía y Minería de Asturias, aseguró que la mina de Zarréu era "una explotación clandestina, estaba en un lugar donde no se podía extraer carbón y en la que se incumplía cualquier medida de seguridad y organización de los trabajos".
La consejera de Transición Ecológica y las críticas de la oposición
La consejera de Transición Ecológica de Asturias, Belarmina Díaz, afirmó que las condiciones de trabajo en la mina no se daban "ni en el peor de los chamizos" y dimitió de su cargo once días después del accidente. La oposición ha criticado la falta de transparencia y el interés del PSOE por "ocultar" la actividad de extracción de carbón en Asturias. El Partido Popular calificó de "escándalo" la situación y el senador popular José Manuel 'Lito' Rodríguez denunció "el silencio de Barbón" en el parlamento asturiano.
La investigación y las explicaciones oficiales
La diputada del Grupo Mixto y portavoz de Somos Asturies, Covadonga Tomé, ha exigido una respuesta clara y pronta sobre la acusación del Ministerio por "falta de transparencia" en lo relativo a la minería. El consejero de Ciencia, Industria y Empleo del Gobierno asturiano, Borja Sánchez, ha rechazado que se diera una falta de transparencia entre administraciones. El presidente del Principado, Adrián Barbón, ha asegurado que su gobierno está actuando con "máxima transparencia, rotundidad, rigor y serenidad".
La actuación de la Dirección de Minas y las inspecciones
La Dirección de Minas y las inspecciones que se llevaron a cabo en la mina de Zarréu han sido motivo de controversia. La mina recibió ayudas europeas para su cierre en 2018 y reanudó su actividad en 2022 bajo la titularidad de distintas empresas del entramado familiar de 'Chus Mirantes'. La investigación sigue en curso para determinar las responsabilidades y esclarecer los hechos.
Conclusiones y próximos pasos
La tragedia en la mina de Zarréu ha dejado un profundo impacto en las familias de los mineros y en la comunidad asturiana. La investigación sigue en curso para determinar las responsabilidades y esclarecer los hechos. Es fundamental que se adopten medidas para prevenir accidentes similares en el futuro y garantizar la seguridad de los trabajadores en la industria minera.