El periodista y escritor Jesús Pozo presenta su libro 'La mala memoria', que rescata testimonios de víctimas del franquismo y la represión en colegios de la Iglesia católica. La obra explora la relación entre la Iglesia y el Estado durante el régimen de Franco.
La educación y la información estuvieron en manos de la Iglesia, que se convirtió en una red de espionaje y control. Los colegios de la Iglesia, como los jesuitinos y La Salle, fueron instrumentos de adoctrinamiento y represión para los sectores más vulnerables de la sociedad.
La represión en los colegios de la Iglesia
El libro 'La mala memoria' recoge testimonios de personas que sufrieron la represión en colegios de la Iglesia. Amelia, Nati y Ana fueron condenadas por ser pobres, mientras que Pino y Juana fueron castigadas por ser 'hijas de rojos'. El libro también recuerda al 'niño sin identificar' cuyos restos fueron encontrados en una fosa en Víznar, Granada.
La Iglesia católica es la mayor red de espionaje del mundo, según Jesús Pozo. La institución religiosa tiene un papel fundamental en la educación y la información, lo que le permite controlar y manipular la opinión pública. La Iglesia también ha sido beneficiada por la Transición española, pero sigue sin defender los derechos de la mujer.
La unidad de acción entre la Iglesia y el Estado
Durante el franquismo, la Iglesia y el Estado mantuvieron una unidad de acción. La Iglesia fue la ideóloga del régimen, con cardenales como Segura y Gomá, y Herrera Oria. Sin embargo, también hubo reacciones de 'curas rojos' que se opusieron a la represión y defendieron la justicia social.





