A pesar de la superioridad militar de Estados Unidos, la guerra contra Irán se perfila como un conflicto que puede favorecer a Teherán. Los analistas políticos y militares advierten de los errores cometidos por la administración de Donald Trump, desde el abandono del acuerdo nuclear en 2018 hasta la posibilidad de una operación terrestre en Irán.

El error del abandono del acuerdo nuclear

El abandono del acuerdo nuclear en 2018 fue un gran desacierto de la primera presidencia de Donald Trump. El acuerdo, que había sido alcanzado tres años antes, había logrado que Irán aceptara limitar su programa atómico y alejara la sospecha de que escondía un objetivo militar. La decisión de Trump restableció las sanciones económicas previas y cargó de razones al régimen islamista para saltarse la mayoría de los límites que asumió con el pacto.

La influencia de Netanyahu en la guerra

Hay consenso en que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha arrastrado a la guerra a Trump. Netanyahu había argumentado que la oportunidad de asesinar al líder supremo Ali Jameneí y varios de sus jefes militares abriría la puerta a un cambio de régimen. Sin embargo, Trump ha dado a entender que esperaba que el golpe de efecto diera paso a una alternativa al estilo de lo que consiguió en Venezuela a principios de año: un líder manejable.

El impacto de la represión en Irán

La brutal represión del pasado enero, cuyas víctimas aún se estaban contando cuando empezó la guerra, ha dejado a la población entre la espada y la pared. Aunque la desesperación llevó a algunos a celebrar el ataque inicial, a medida que aumentan los civiles muertos y avanza la destrucción de infraestructuras, se refuerza el bando de quienes rechazan tanto la tiranía que los gobierna como la vejación de la embestida exterior.