Edimburgo, la capital de Escocia, es una ciudad que combina la oscuridad de sus leyendas con un rico legado literario. La ciudad ha sido escenario de intrigas políticas y crímenes de amor, y fue aquí donde centenares de sospechosas de brujería fueron quemadas durante la Edad Media. La imaginación de autores como Robert Louis Stevenson y J. K. Rowling se vio influenciada por sus calles y cafés.

Un legado literario vivo

La ciudad sigue celebrando su riqueza literaria 22 años después de convertirse en la primera Ciudad de la Literatura de la Unesco. El legado de Edimburgo está en buena salud, y su turístico también, ya que invita a lectores y viajeros a descubrirla a golpe de página y caminata. 'La plenitud de la señorita Jean Brodie', de Muriel Spark, es un gran ejemplo de un libro que desnuda el alma de Edimburgo.

La ciudad de los libros y las leyendas

Edimburgo no solo ha inspirado libros, sino que también es un lugar donde comprarlos. La librería Golden Hare Books, en la calle de Stockbridge, es un lugar acogedor donde sentarse con un buen libro y disfrutar de su chimenea de leña. La ciudad también alberga la Rosslyn Chapel, la iglesia más literaria de la ciudad, que fue uno de los escenarios principales de 'El código Da Vinci' de Dan Brown.

Un icono hotelero

El hotel The Balmoral es un espléndido ejemplo de reinterpretación de la arquitectura victoriana. Construido como hotel ferroviario en 1902, es un lugar donde la luz reina: majestuosas escaleras, molduras eduardianas y unas relucientes escaleras de piedra. Su torre del reloj, elemento distintivo del horizonte, está tres minutos adelantada para dar a las parejas un poco más de tiempo para despedirse.