El Gobierno de España ha decidido poner fin a la vía exprés de regularización que ha permitido a miles de venezolanos obtener permisos de residencia en el país desde 2018. A partir de junio, los venezolanos que deseen residir en España deberán seguir el proceso ordinario de inmigración. Esta decisión se ha tomado en un contexto de cambios en la situación política en Venezuela y la adaptación al nuevo marco europeo de asilo.

El fin de la vía exprés

La vía exprés, que ha permitido la regularización de casi un cuarto de millón de migrantes venezolanos, será cerrada en junio. Fuentes gubernamentales defienden que se trata de un cambio de forma, pero no de fondo, ya que las razones humanitarias se tramitarán por un nuevo cauce. Sin embargo, en la práctica, esta decisión complicará los trámites para los venezolanos que pensaban emigrar a España.

Un mecanismo singular

Desde 2018, España ha concedido alrededor de 240.000 autorizaciones de residencia por razones humanitarias a ciudadanos venezolanos. En algunos años, estas autorizaciones supusieron más del 95% de todos los permisos por razones humanitarias concedidos en el país. El funcionamiento del proceso era relativamente sencillo: los venezolanos solicitaban asilo y obtenían una autorización de residencia por razones humanitarias, que les permitía trabajar y residir legalmente en España.

Problemas y críticas

La acumulación de solicitudes y la falta de recursos han generado problemas en la gestión del sistema. La líder opositora venezolana, María Corina Machado, ha criticado la postura del Gobierno español, acusándolo de falta de implicación en la crisis venezolana. Sin embargo, España se ha convertido en uno de los principales destinos del exilio político venezolano y ha absorbido una gran cantidad de migrantes venezolanos.