El grupo municipal de Esquerra Republicana de Barcelona ha solicitado formalmente al gobierno municipal que prohíba la instalación de pantallas gigantes en la ciudad durante el próximo Mundial de fútbol. Esta petición se fundamenta en la reciente oleada de incidentes racistas ocurridos en el RCDE Stadium de Cornellà, donde se escucharon cánticos xenófobos y islamófobos durante un partido amistoso entre España y Egipto.
Medidas para prevenir incidentes racistas en Barcelona
La presidenta de Esquerra, Elisenda Alamany, justificó la iniciativa asegurando que Barcelona no puede permitirse ser escenario de este tipo de incidentes. 'No podemos tener imágenes como las de ayer en Cornellà en cada partido de 'la Roja' durante el Mundial. Estos hechos no representan quiénes somos', afirmó. El objetivo es preservar la reputación de la ciudad y evitar que se repitan este tipo de episodios.
La petición formal, firmada por Alamany, solicita al gobierno de Jaume Collboni que tome medidas para prevenir problemas de seguridad y posibles incidentes racistas que puedan dañar la imagen de Barcelona. Entre los argumentos presentados se encuentran el riesgo de aglomeraciones y la posibilidad de que se repitan incidentes como los ocurridos en Cornellà.
Impacto en la imagen de la ciudad y en el deporte
El grupo municipal de Esquerra sostiene que la instalación de pantallas gigantes podría generar concentraciones masivas y favorecer la repetición de incidentes racistas. Esto podría dañar la imagen de la ciudad y tener un impacto negativo en la candidatura conjunta de España, Marruecos y Portugal para organizar el Mundial de 2030. La polémica ha cruzado fronteras, y medios de comunicación internacionales han criticado duramente lo ocurrido en Cornellà.





