Los familiares de las diez víctimas mortales del incendio que devastó el edificio de Campanar en 2024 expresan su profunda frustración y dolor tras dos años de lucha por la justicia. Ruth y Rafa Sala Garrigues, Tam Kachkarov y Enrique Sanfélix Moreno, cuyos seres queridos murieron en el siniestro, relatan su experiencia de impotencia y abandono. La falta de apoyo político, judicial y fiscal ha sido un obstáculo constante en su búsqueda de verdad y justicia.

La lucha por la justicia

La familia de Esther, Rafa Sala Garrigues, describe el momento en que su hermana falleció: 'El sentimiento de impotencia de no poder ayudarla me sigue matando por las noches'. Su hermana vivía alquilada en la torre más baja del edificio con su pareja. A pesar de las súplicas de Rafa, un bombero les indicó que se quedaran en la vivienda. La impotencia y la rabia por la falta de coordinación y medios han sido una carga constante para las familias.

El informe pericial, una esperanza

Los familiares han costeado un informe pericial que podría reabrir la causa. El documento, elaborado por una experta internacional en incendios, destaca errores en la construcción del edificio y la composición del revestimiento, que convirtió el inmueble en una 'gigantesca tea'. La familia espera que este informe sea la clave para encontrar la verdad y la justicia. 'Es una prueba nueva y pericial, no puede negarse', afirma el abogado Miguel Ferrer.

Responsabilidades y descoordinación