En lo que va de 2026, la violencia machista en España ha cobrado la vida de 14 mujeres a manos de sus parejas o ex parejas, según datos de la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género. Esta cifra supone un aumento significativo respecto a los mismos periodos de los años anteriores.

Un aumento alarmante en la violencia machista

Entre el 1 de enero y el 23 de marzo, el número de mujeres asesinadas ha duplicado la cifra registrada en los dos años anteriores y es la más alta desde 2020. Este dato es especialmente preocupante si se considera que el 71,4% de las víctimas ya no convivía con su agresor, lo que indica que la protección a las víctimas no está siendo efectiva.

La separación física no es garantía de seguridad para las víctimas de violencia machista. De hecho, el 78% de las víctimas había roto con su agresor. La experta en violencia de género, Timanfaya Hernández, destaca que la separación puede aumentar el riesgo para las víctimas, ya que los agresores pueden sentir una pérdida de control y poder.

Fallos en la protección a las víctimas

El sistema de protección a las víctimas de violencia machista está fallando. De las 14 víctimas, 10 no convivían con su agresor, lo que sugiere que la protección no se está adaptando a las nuevas situaciones de riesgo. Además, el 64,3% de las víctimas no denunció a su agresor, lo que puede indicar una falta de confianza en el sistema de protección.

Sin embargo, también hubo casos de mujeres que habían denunciado previamente y fueron asesinadas. Esto sugiere que la valoración del riesgo no siempre es acertada y que hay que mejorar la protección a las víctimas. *La violencia machista es un problema complejo que requiere una respuesta integral.