Vox, el partido de extrema derecha liderado por Santiago Abascal, ha generado críticas por su política internacional de seguidismo a Trump y Netanyahu. Recientemente, el partido se sumó tarde al rechazo internacional por la restricción de la celebración religiosa en el Santo Sepulcro de Jerusalén. Mientras tanto, otros gobiernos como el de Italia, España y Estados Unidos criticaron la medida.
La postura de Vox sobre la libertad religiosa
Vox presume de defender a los cristianos del mundo y se presenta como abanderado de los valores tradicionales de España. Sin embargo, cuando se trata de Benjamín Netanyahu, el silencio es atronador. La diputada Reyes Romero aseguró en el Congreso que 'los cristianos son el grupo religioso más perseguido del mundo', pero no se pronunció sobre la restricción de la celebración religiosa en Jerusalén.
El apoyo a Netanyahu y Trump
Vox no ha ocultado su adhesión al Gobierno israelí. En 2024, Abascal se reunió con Netanyahu en Jerusalén para trasladarle su apoyo. El partido también ha condicionado sus posicionamientos por el apoyo incuestionable a las decisiones de Trump. Esto se ha visto en su postura ante la guerra de Ucrania, donde Abascal suavizó su respaldo después de que Trump se distanciara de Zelenski.
Posicionamientos internacionales
- El partido se declaró incompetente sobre Groenlandia cuando Trump amenazó con anexionarse el territorio.





