Con motivo del Día Mundial del Autismo, Mamen Horno y María Gómez ofrecen una visión profunda sobre la doble excepcionalidad en su libro 'Una comunicación diferente'. Este diagnóstico puede sacudir a las familias, pero no necesariamente transformarlas. Las autoras buscan que los padres entiendan que sus hijos con altas capacidades y autismo toman decisiones desde su propia perspectiva del mundo.

Entendiendo la doble excepcionalidad

Mamen Horno, psicolingüista y persona autista con altas capacidades, junto con María Gómez, pedagoga y experta en este ámbito, destacan que el lenguaje utilizado al hablar de personas con autismo y altas capacidades puede tener un impacto significativo. 'Las palabras que usamos nos predisponen a ver el mundo de una determinada manera', afirma Horno. 'Si tú hablas de trastorno o de superdotación, estás hablando de cosas deshumanizadoras que dañan a la persona'.

La importancia de la comunicación

Gómez enfatiza que el libro ofrece una visión clara y práctica para padres de niños con doble excepcionalidad. 'Lo más importante es que el libro les puede dar una visión mucho más clara y menos teórica de qué ocurre con su hijo doblemente excepcional', asegura. 'Entender que desde cómo ve el mundo es desde donde toma las decisiones y puede entender también a otros'.

El cerebro como máquina predictora

Horno describe el cerebro como una máquina predictora y argumenta que entender cómo funciona es clave para comprender la neurodiversidad. 'Una es más intuitiva, rápida y emocional; la otra es más lenta, racional y lógica', explica sobre las dos maneras de procesar la información. 'Lo que pasa en la doble excepcionalidad es que para unas cosas podemos parecer muy lentas porque ahí va a participar nuestro sistema dos, porque la respuesta será más profunda'.