Investigadores analizan obras de arte desde el siglo XIII al XVIII que reflejan la fugacidad de la vida con una estética cruda. Un catálogo de pinturas, esculturas y grabados que sirvieron para enfrentarse a la muerte en épocas de desesperanza. Gorka López de Munain y Miriam Beltrán Valiente presentan 'España macabra', un estudio sobre la cultura de la muerte en la historia de España.

La estética macabra en la Edad Media

Un cadáver en descomposición en una obra de arte del siglo XVII (Fuente: El País)
Un cadáver en descomposición en una obra de arte del siglo XVII (Fuente: El País)
'In ictu oculi' (1670-1672), de Juan de Valdés Leal.Iglesia de la Hermandad de la Caridad, Sevilla (ESPAÑA MACABRA)

La representación de la muerte en la Edad Media tenía un propósito determinado. La sociedad necesitaba asideros para canalizar sus angustias en tiempos de guerras, pestes y hambrunas. El 'Arte del bien morir' (Ars moriendi) se convirtió en una guía para quienes estaban en sus días finales. La xilografía llevó estas guías a todos los rincones de Europa.

El papel de la Iglesia en la representación de la muerte

Una cabeza cercenada en una escultura barroca (Fuente: El País)
Una cabeza cercenada en una escultura barroca (Fuente: El País)
'San Juan Bautista degollado' (1579), de Andrés de Rada.Monasterio de San Quirce, Valladolid (ESPAÑA MACABRA)

La Iglesia jugó un papel fundamental en la representación de la muerte. Las obras de arte se creaban para recordar a la población la importancia de reflexionar sobre la muerte. El contexto histórico explica la manera en que los artistas representaban la muerte. La estética macabra está presente en obras como 'La Muerte' de Gil de Ronza.

La influencia del arte barroco

El arte barroco vino a redondear la estética siniestra de la muerte. Los siglos XVII y XVIII vieron la creación de obras que mostraban cabezas cercenadas y cuerpos putrefactos. La iconografía de los martirios a santos y santas es muy interesante. Ejemplos como la cabeza de san Pablo de Luisa Roldán o la testa de San Juan Bautista atribuida a Juan de Mesa.

La pintura y la representación de la muerte

La pintura también se unió a la representación de la muerte. Las vanitas barrocas hablaban de la fugacidad de la vida a través de objetos simbólicos. España también cultivó este género con creadores como Juan de Valdés Leal y Antonio de Pereda. La investigación ha dado con un hallazgo pictórico particularmente crudo en la catedral de Segovia.

La importancia de los artistas locales

Los autores de la investigación reivindican el trabajo de los creadores locales. A pesar de tener menos recursos, lograban crear obras maestras. El historiador del arte se queda con 'Salomé recibiendo la cabeza del Bautista' de Pedro de Obriel. Esta pintura muestra un cuerpo en un escorzo sobre el suelo del que salen chorros de sangre.

La reflexión sobre la muerte

La reflexión sobre la muerte es fundamental en la sociedad actual. La criminóloga Miriam Beltrán propone recuperar la familiaridad perdida con la muerte. Las piezas de arte macabro son una invitación a reflexionar sobre la muerte. La muerte es lo que nos va a llegar a todos, sea rico o pobre.

Conclusión

La investigación 'España macabra' presenta un catálogo de obras de arte que sirvieron para enfrentarse a la muerte en épocas de desesperanza. La estética macabra está presente en obras de arte desde el siglo XIII al XVIII. La reflexión sobre la muerte es fundamental en la sociedad actual.

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