La economía española enfrenta un reto crucial: duplicar su productividad para mantener el Estado del Bienestar. Según el Consejo de la Productividad de España, la productividad por hora trabajada debe aumentar significativamente en los próximos años para compensar el retiro de los 'baby boomers' y preservar el nivel de vida actual.

La productividad: clave para el crecimiento económico

La productividad es el principal motor del crecimiento económico. En 2024, un trabajador español produjo el equivalente a 77,8 dólares la hora, un 2,6% menos que la media europea. Alemania lidera la productividad en la UE, con un valor de 98,4 dólares la hora, mientras que España se sitúa por debajo de la media, con sectores como el turismo registrando bajos niveles de productividad.

El diferencial de productividad con Europa

Hace 30 años, la productividad española era superior a la media europea. Sin embargo, desde 2000, la brecha se ha agrandado. En 1995, la productividad española era un 19% inferior a la alemana; hoy, el margen es de un 21%. Este diferencial se explica por la preponderancia de sectores de baja productividad y la limitada capacidad de innovación en microempresas.

El impacto de la transición demográfica

La jubilación de los 'baby boomers' obliga a la economía española a ser más productiva con menos mano de obra. El Consejo de la Productividad estima que la productividad por hora trabajada debe doblarse en los próximos años para mantener el nivel de vida actual. Esto requiere un cambio de modelo, centrado en sectores más productivos y una mayor inversión en educación y tecnología.