El petrolero Rong Lin Wan, un gigante de 250 metros de longitud, se dirige al puerto de Rotterdam con el último cargamento de queroseno para aviones procedente del Golfo Pérsico. Su llegada, prevista para el 9 de abril, pone de relieve la creciente preocupación por la escasez de combustible para aviación en Europa debido a la guerra entre EEUU/Israel e Irán.

Riesgo de escasez de queroseno

Europa importa más del 40% del combustible para aviones del Golfo Pérsico. La guerra ha provocado un bloqueo en el estrecho de Ormuz, por donde transita más del 50% del crudo que se dirige a Asia oriental. Esto ha llevado a las aerolíneas a preparar planes de emergencia para hacer frente a posibles cancelaciones de vuelos.

La situación es crítica. Según proyecciones de una de las mayores aerolíneas, a finales de abril o principios de mayo, Europa dispondrá de la mitad del queroseno disponible. Aunque se podrán retrasar operaciones de limpieza de refinerías y utilizar reservas estratégicas, no será suficiente para evitar la escasez.

Impacto en el transporte aéreo

La guerra entre EEUU/Israel e Irán tiene un impacto significativo en el transporte aéreo. Aproximadamente la mitad del combustible para aviación en los aeropuertos europeos procede de refinerías situadas en el estrecho de Ormuz. Otra fuente importante es India, pero la crisis en el sudeste asiático ha desviado a los petroleros hacia el este.

Dependencia de Europa del combustible importado