El Ministerio de Trabajo y Economía Social presentó recientemente el informe 'Democracia en el trabajo', elaborado por expertos internacionales. El documento aborda la participación de los trabajadores en las empresas, un tema pendiente en España desde la Constitución de 1978. ¿Por qué la patronal rehúye este debate?
La Constitución española establece en su artículo 129.2 que los poderes públicos deben promover la participación de los trabajadores en la empresa y facilitar su acceso a la propiedad de los medios de producción. Sin embargo, este mandato constitucional lleva casi medio siglo pendiente de desarrollo efectivo.
La participación de los trabajadores en la empresa: un tema no nuevo
La participación de los trabajadores en la empresa no es una idea nueva en España. La Constitución de 1931 ya preveía la presencia de los trabajadores en la dirección, administración y beneficios empresariales. A pesar de ello, la práctica no se ha consolidado en el país.
En gran parte de Europa, la participación de los trabajadores en la gobernanza empresarial es una práctica común desde hace décadas. La Unión Europea ha promovido este modelo a través de directivas y resoluciones que reconocen sus ventajas y recomiendan a los Estados miembros facilitar su implantación.
Experiencias europeas y españolas
En países como Alemania, Austria, Francia, Suecia o Países Bajos, los trabajadores participan en los órganos de administración o vigilancia de las sociedades. La participación financiera también está extendida en algunos países. En Francia o Suecia, los trabajadores poseen participaciones relevantes en el capital de numerosas empresas.





