La Comisión Europea propone centralizar la supervisión de criptoactivos en la ESMA, pero reguladores nacionales como el español piden un enfoque más matizado. La ley MiCA, vigente desde diciembre de 2024, busca regular el sector cripto en la UE.

Reguladores en desacuerdo sobre la supervisión de criptoactivos

La Comisión Europea propone que la ESMA controle a todas las entidades cripto, pero algunos reguladores nacionales se oponen o piden una supervisión más limitada. El objetivo es garantizar la estabilidad financiera y evitar lagunas regulatorias. La ESMA debería garantizar la convergencia entre los vigilantes europeos, pero ha habido disparidad entre países.

Críticas a la centralización de la supervisión

Algunos reguladores, como el de Malta, consideran prematuro evaluar la centralización de la supervisión. Otros, como Hungría y Luxemburgo, expresan dudas sobre los costes y la eficiencia de la medida. La supervisión debería estar en manos de los vigilantes nacionales, que están cerca del mercado, según algunos países.

Modelos alternativos de supervisión

Algunos países, como España y Bélgica, apoyan un modelo compartido, donde la ESMA vigila a los actores significativos y las autoridades nacionales se encargan de las entidades locales. El Banco Central de Letonia también comparte esta visión y destaca la necesidad de establecer criterios calibrados para definir cuándo un actor es significativo.