El Reino Unido está trabajando para encontrar soluciones que desbloqueen el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz y garanticen la seguridad de los buques atrapados en el Golfo. La ministra de Exteriores, Yvette Cooper, presidió una cumbre virtual con más de 40 países para reforzar la cooperación internacional y poner en marcha un plan conjunto tras un eventual cese de las hostilidades en Irán.

Esfuerzos diplomáticos y económicos

La cumbre, en la que participaron Francia, Alemania, Japón y Canadá, acordó aumentar la presión diplomática a través de organismos como la ONU y aplicar medidas coordinadas para ejercer presión sobre Irán. Los países también rechazaron la imposición de peajes a los buques que intenten atravesar el estrecho de Ormuz. Solo 25 embarcaciones han cruzado el enclave en las últimas 24 horas, una cifra muy inferior a los 150 diarios anteriores al conflicto.

Restricciones al tráfico marítimo

Cerca de 2.000 buques y 20.000 marinos siguen atrapados en las aguas del Golfo. La ministra Cooper aseguró que el Reino Unido colaborará con países para garantizar la reapertura del estrecho de Ormuz y responder a los ataques de Irán contra el transporte marítimo internacional. Esto incluye colaborar con la Organización Marítima Internacional para garantizar que los primeros buques bloqueados puedan reanudar su travesía.

Posibles soluciones militares

El encuentro no ha asistido España, pero ha supuesto un primer paso en los esfuerzos del Reino Unido y sus socios por recuperar la normalidad. Las posibilidades de implementar un plan de seguridad a corto plazo son remotas, aunque el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, apuntó que el conflicto podría concluir en “dos o tres semanas”. La próxima semana, los mandos militares se reunirán en el cuartel general de Northwood para discutir “opciones viables” para una navegación segura.