El Centro Nacional de Inteligencia (CNI) despidió en verano de 2023 a un agente de origen marroquí debido a dudas sobre su lealtad a España y al servicio secreto. La decisión, avalada por la Audiencia Nacional, se basó en un informe interno que destacó la actitud negativa del agente y su posible vulnerabilidad a ser captado por servicios de inteligencia marroquíes.

Riesgos de seguridad nacional

El informe del CNI, fechado el 22 de agosto de 2023, consideró que la lealtad del agente 'como mínimo, se puede valorar como incierta'. Se mencionaron aspectos como su actitud negativa en el trabajo, falta de respeto hacia la institución y sus compañeros, y su insatisfacción personal. Además, se destacó que la mayor parte de su familia sigue residiendo en Marruecos, lo que podría ser aprovechado por los servicios de inteligencia marroquíes.

Medidas de evaluación y despido

Todos los agentes del CNI son sometidos periódicamente a evaluaciones que analizan aspectos de su personalidad, competencia, rendimiento y actuación profesional. La no superación de estas evaluaciones puede llevar a la pérdida de la condición de personal estatutario. En este caso, el agente fue evaluado y considerado no idóneo para trabajar en el CNI. La directora del CNI, Esperanza Casteleiro, comunicó al agente su despido ocho días después de emitirse el informe.

Antecedentes de tensión diplomática

La decisión del CNI se produjo en un contexto de tensión diplomática entre España y Marruecos. En 2021, durante la crisis por la acogida al líder del Frente Polisario, Brahim Gali, el CNI alertó al Gobierno de Pedro Sánchez sobre las maniobras de la Dirección General de Estudios y Documentación marroquí para captar colaboradores en España. El CNI aseguró que Rabat empleaba 'bastantes recursos, incluso económicos' para lograrlo.