Cinco hojas de laurel que coronaron al pintor Marià Fortuny en su lecho de muerte en 1874 han permanecido ocultas en el archivo del Museo Nacional de Arte de Catalunya (MNAC) durante 92 años. Estos restos, que forman parte de la colección de Ròmul Bosch i Catarineu, fueron descubiertos entre documentos y papeles del museo catalán. La corona de laurel, símbolo de honor y gloria, fue creada tras la muerte del pintor en Roma el 21 de noviembre de 1874.





