La psicóloga y sexóloga Laura Morán defiende una educación afectivo-sexual integral que incluya el autoconocimiento, la autoestima, la salud, el bienestar y la comunicación. Considera que el enfoque actual se centra demasiado en la prevención de embarazos y enfermedades, descuidando aspectos fundamentales como el placer y los derechos sexuales. Morán enfatiza que la educación sexual debe comenzar desde temprano, ya que la adolescencia es un momento crucial para sentar las bases de una vida sexual saludable.

La educación sexual: un enfoque integral

La educación sexual debe ser un proceso integral que aborde aspectos emocionales, físicos y sociales. La especialista sostiene que la sexualidad es un concepto amplio que define a los seres humanos y que no se puede reducir solo al acto sexual. Es fundamental que los jóvenes comprendan que la sexualidad es una parte natural de la vida y que deben aprender a vivirla de manera saludable y responsable.

El papel de la familia y la escuela

La familia y la escuela juegan un papel crucial en la educación sexual de los jóvenes. Sin embargo, Morán afirma que muchos padres y madres no están preparados para hablar con sus hijos sobre el placer y la sexualidad. La educación sexual no puede dejarse solo en manos de la familia o la escuela; debe ser un esfuerzo conjunto que involucre a ambos.

El problema del porno

La investigación reciente de la Universitat de Barcelona revela que uno de cada diez adolescentes ve porno a diario. Morán opina que el porno en sí mismo no es negativo, pero sí lo es cuando se consume de manera excesiva o sin una educación sexual adecuada. El porno puede condicionar la excitación sexual y las expectativas sobre el sexo, lo que puede llevar a conductas disfuncionales.

La importancia del consentimiento

La especialista enfatiza que el consentimiento es fundamental en cualquier relación sexual. Los jóvenes deben aprender a preguntar y a respetar los límites de sus parejas. La educación sexual debe enseñar a los jóvenes a vivir su sexualidad de manera responsable y respetuosa.

La educación afectivo-sexual en la escuela

Morán propone que la educación afectivo-sexual se incluya en los libros de texto de ciencias naturales, específicamente en la anatomía. El clítoris, por ejemplo, debe ser mencionado como un órgano con más de 10.000 fibras nerviosas. Los docentes deben explicar su función y su importancia en la vida sexual de las mujeres.

Romper tabúes y prejuicios

La autora del libro 'Orgas(mitos)' busca desmontar tabúes y prejuicios que rodean a la sexualidad. Considera que la sexualidad es diversa y variable, y que no debe ser juzgada ni patologizada. La educación sexual debe enseñar a los jóvenes a vivir su sexualidad de manera saludable y responsable, sin culpa ni vergüenza.

Conclusión

En resumen, Laura Morán defiende una educación afectivo-sexual integral que incluya el autoconocimiento, la autoestima, la salud, el bienestar y la comunicación. Considera que la educación sexual debe comenzar desde temprano y que la familia y la escuela deben trabajar juntas para proporcionar a los jóvenes una educación sexual adecuada. Al romper tabúes y prejuicios, podemos promover una vida sexual saludable y responsable.

Ana Gutierrez
Ana Gutierrez

Corresponsal Internacional

Corresponsal internacional con base en Bruselas. Experta en asuntos europeos.

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