En el corazón de las Islas Baleares, Menorca ofrece una experiencia única y auténtica fuera de la temporada alta. La isla, declarada Reserva de la Biosfera por la Unesco en 1993, se enfoca en un desarrollo turístico sostenible y consciente. Los visitantes pueden disfrutar de playas tranquilas, caminos rurales y proyectos comprometidos con el medio ambiente.

Un enfoque sostenible en el turismo

Imagen de la playa de Son Bou, con su arena fina y agua turquesa, un destino popular para aquellos que buscan disfrutar del sol y el mar en Menorca. (Fuente: El País)
Imagen de la playa de Son Bou, con su arena fina y agua turquesa, un destino popular para aquellos que buscan disfrutar del sol y el mar en Menorca. (Fuente: El País)
Vista del casco urbano de Mahón, en Menorca.Rafael Estefanía

La isla de Menorca siempre ha priorizado la conservación de su identidad y su entorno natural. Proyectos individuales lideran la recuperación de antiguas masías abandonadas, transformándolas en alojamientos con encanto y materiales locales. El Hotel Hevresac es un ejemplo de esto, con su decoración vintage y objetos de arte que reflejan la historia de la isla.