El oro ha experimentado una caída significativa en marzo, perdiendo su brillo como activo refugio clásico del mercado. El metal dorado cayó con fuerza desde los 5.300 dólares por onza troy hasta poco más de 4.600 dólares al cierre de marzo. Esta caída se debe a la crisis energética derivada de la guerra en Oriente Próximo.

La guerra en Oriente Próximo impacta en el mercado del oro

La guerra en Oriente Próximo ha generado un escenario de incertidumbre en los mercados financieros. Los inversores no encuentran respiro ante las sacudidas provocadas por la guerra, lo que ha llevado a una caída pronunciada de las acciones, los bonos y los activos refugio. El oro, considerado un activo refugio clásico, ha caído un 12% en marzo, su peor mes desde octubre de 2008.

El economista internacional de J. Safra Sarasin Sustainable Asset Management, Raphael Olszyna-Marzys, explica que la caída del oro se debe a varios factores. "En primer lugar, el oro ha caído a medida que los inversores han cubierto sus necesidades de liquidez en plenas ventas generalizadas de activos de riesgo", ha apuntado. Olszyna-Marzys también destaca que "el fuerte comportamiento positivo del oro desde comienzos del año hasta el inicio de la guerra pudo haber incentivado la toma de beneficios".

La toma de beneficios y la reducción de exposición al oro