Según un informe reciente de Arval Consulting, España se encuentra en un tercer nivel mundial en cuanto a la adopción del vehículo eléctrico. Con una puntuación de 51, nuestro país se sitúa por delante de Italia, Lituania, Rumanía y Turquía, pero por detrás de líderes como Noruega, Países Bajos y Bélgica.

La transición energética: un desafío global

El estudio evalúa la madurez en transición energética de diferentes países, considerando factores como la paridad del coste total de propiedad de los vehículos eléctricos, la red accesible para infraestructuras públicas y la descarbonización de la producción eléctrica. Europa lidera con una puntuación media de 50/100, seguida de China y Asia.

Un ranking global

La lista está encabezada por Noruega, con 81 puntos, seguida de Países Bajos, Israel, Bélgica y Reino Unido. España se encuentra en un estadio 'avanzado en la transición, listo para la combinación de eléctricos y motores de combustión interna'. Su puntuación se compone de 91/100 en paridad de TCO, 4/100 de EVs en la flota activa del mercado global y 84/100 en descarbonización media de la producción eléctrica.

Diferencias regionales

Europa presenta grandes diferencias entre países del norte y del este, por un lado, y del sur y el este por otro. Los líderes en adopción y desarrollo de políticas de incentivos son territorios como Noruega, Países Bajos, Dinamarca y Suecia. En España, Italia, Polonia o Hungría, el despliegue de la red de carga avanza con mayor lentitud y los incentivos son más débiles.