La industria pesquera se enfrenta a grandes desafíos, pero Nueva Pescanova ha encontrado un impulso clave en la acuicultura. A pesar de las dificultades pasadas, la empresa ha logrado salir de pérdidas gracias a la cría y engorde de vannamei en Centroamérica. Con un resultado neto de más de 1 millón de euros, la compañía ha dado un paso crucial hacia la recuperación.

La acuicultura como motor de crecimiento

La acuicultura ha emergido como la actividad locomotora de Nueva Pescanova, con un resultado de 18,22 millones de euros positivos en el ejercicio natural de 2025. Esto contrasta con los resultados negativos de otras unidades de negocio, como África, con 13,8 millones negativos, o la actividad comercial, con 5 millones en rojo. La producción de vannamei en Ecuador, liderada por la filial Promarisco, ha sido fundamental en este logro.

Producción y empleo en Ecuador

La producción de vannamei en Ecuador superó las 35.500 toneladas, un 14,5% más que en el ejercicio fiscal anterior. Esto se debe en gran medida a la infraestructura de Promarisco, que cuenta con criaderos de larvas, piscinas de engorde y una planta productiva. La empresa da empleo a más de 2.200 personas en la provincia del Guayas, lo que la convierte en un importante motor económico en la región.

Otros mercados y desafíos

En otros mercados, la producción de Nueva Pescanova también ha sido significativa. En Nicaragua, la filial Camanica produjo 8.500 toneladas, mientras que en Galicia, la filial Insuiña produjo 3.335 toneladas de rodaballo. Sin embargo, la empresa enfrenta desafíos en Guatemala, donde su filial Novaguatemala lleva tres años sin producir nada en las 80 hectáreas de las que dispone.