El 26 de enero, un dron Shahed ruso impactó en la estación de bombeo de petróleo de Brodi, Ucrania, dejando a Hungría y Eslovaquia sin petróleo ruso. La estación, crucial para el oleoducto Druzhba, está inoperativa desde entonces. El ataque ha generado tensiones entre Ucrania, Hungría y la Unión Europea.

Detalles del ataque y sus consecuencias

La estación de bombeo de Brodi es el nodo que empuja el crudo procedente de Rusia a través del oleoducto Druzhba, que transporta petróleo ruso a Hungría y Eslovaquia desde los años sesenta. El ataque, que ocurrió en la mañana del 26 de enero, ha dejado a los dos países de Europa Central sin petróleo ruso. El primer ministro húngaro, Víktor Orbán, ha acusado a Kiev de inventarse el ataque para dejar a su país sin petróleo en plena crisis energética.

Reacciones y acusaciones

Dmitri Peskov, portavoz del presidente ruso, Vladímir Putin, afirmó que Ucrania estaba saboteando el transporte del petróleo. Sin embargo, varias fuentes coinciden en que el ataque fue realizado por un dron Shahed ruso. La Comisión Europea está trabajando para solucionar la crisis, con la presidenta Ursula von der Leyen y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, acordando financiar la reparación urgente de la estación de Brodi.

Impacto en Ucrania y la UE

El bloqueo de la ayuda de 90.000 millones de euros de la Unión Europea a Ucrania ha generado preocupación en Kiev. El presidente ucranio, Volodímir Zelenski, ha admitido que las arcas del Estado no resistirán más de dos meses sin este dinero. La situación ha llevado a la Comisión Europea a buscar soluciones urgentes para desbloquear la transferencia de fondos.