En un nuevo intento por controlar la información y las comunicaciones, el gobierno de Vladimir Putin ha implementado restricciones en internet en Moscú y otras grandes ciudades de Rusia. Los cortes afectan pagos, bancos, mapas, colegios y mensajería, lo que ha generado un gran descontento entre la población.
Restricciones en internet
Rusia restringe internet y vigila a sus ciudadanos con una 'cárcel digital' (Fuente: El Mundo)
Una mujer con su teléfono móvil en la mano abandona la Plaza Roja de MoscúAlexander ZemlianichenkoAp
Rusia está bloqueando el internet móvil en el centro de Moscú y en otras grandes ciudades. También restringe todavía más Telegram y WhatsApp, a las que hasta ahora los rusos accedían con decenas de VPN que ahora van cayendo una tras otra. La idea es que la gente pueda seguir pidiendo comida a domicilio y pagando impuestos online, pero que se informe peor y se comunique menos.
El argumento oficial
El argumento oficial es la seguridad frente a los drones ucranianos. Sin embargo, la censura y la desconexión se extiende a ciudades donde el cielo sigue tranquilo. Sea lo que sea lo que espera o prepara el Kremlin para 2026, quiere tener a los rusos desconectados los unos de los otros.
Igual que la URSS intentó controlar las fotocopiadoras porque permitían multiplicar publicaciones caseras (los samizdat) fuera del monopolio estatal, Vladimir Putin trata de controlar sobre todo el móvil porque hoy cumple esa misma función, pero a escala mucho mayor. Si Putin quiere tomar nuevos territorios en Ucrania necesitará una impopular movilización, y si la economía se degrada más puede haber problemas bancarios o instaurarse una economía de guerra.
Experto en servicios secretos
Andrei Soldatov, escritor ruso en el exilio y experto en servicios secretos, advierte de que las brutales desconexiones que sufren los ciudadanos son seguramente fruto de una tormenta perfecta ocasionada por dos actores principales dentro del régimen. Por un lado, el organismo que regula las comunicaciones, Roskomnadzor, 'son duros pero muy políticos'; y por otro 'el servicio de seguridad FSB, que ha recibido información de que se prepara algo grande para la región de Moscú'.
Consecuencias para la población
Los cortes afectan a la vida diaria: pagos, bancos, taxis, reparto, correo, educación y comunicaciones básicas. Todo forma parte de una estrategia para aislar Runet del resto de la red. La guerra aceleró ese proceso, y los apagones ya no se limitan a zonas fronterizas o sensibles, han llegado al corazón político y económico del país.
Descontento público
El Kremlin es consciente de que el descontento público va en aumento, y está alienando especialmente a los jóvenes. El 83% de los adolescentes encuestados por Russian Field reaccionó negativamente y casi la mitad siente 'ira'. En una sociedad cada día más temerosa del Gobierno y en cierto modo indolente sobre las causas éticas, estas semanas se han producido varios conatos de protesta.
La 'app espía'
Mientras todo eso sucede, los rusos ven cómo un 'chivato digital' se va integrando en sus teléfonos. A medida que Roskomnadzor restringe WhatsApp y Telegram, la aplicación estatal de mensajería Max, lanzada en marzo de 2025, se impulsa ahora activamente a través de distintos medios: Gosuslugi, el portal multiusos con el que los rusos se relacionan con su administración para todo el papeleo, sólo permite iniciar sesión a través de Max.
Opiniones de los ciudadanos
Lidia, una osteópata de Krasnoyarsk, asegura: 'No me voy a instalar esa aplicación por nada del mundo, es como tener al gobierno dentro de tu iPhone'. Andrei Soldatov confirma que sus temores están fundados: 'Lo más peligroso es que en cuanto lo instalas empieza a espiar tu teléfono, informará de que usas servicios VPN', que pueden ser razón para castigos en el futuro.
Conclusión
Alexander Isavnin recuerda que una de las características de los campos de concentración nazis era 'la imprevisibilidad de las exigencias de los supervisores, para crear condiciones insoportables para los prisioneros'. Cree que ahora 'estamos, en la práctica, en un campo de concentración digital, Internet se deteriora de manera totalmente imprevisible día a día'.