En Irak, las milicias chiíes proiraníes se enfrentan a Estados Unidos en un conflicto que amenaza con arrastrar al país a una guerra regional. La tensión se agravó después de que Estados Unidos e Israel lanzaran una ofensiva conjunta contra Irán el 28 de febrero. Las milicias, vinculadas al Estado y al ejército regular, han sido objeto de ataques estadounidenses.
El complejo entramado de milicias y fuerzas en Irak
Las Fuerzas de Movilización Populares (FMP), una coalición de milicias chiíes, han perdido más de 52 hombres en los ataques estadounidenses. Mohamad Adnan, enlace de las FMP con el ejército iraquí, asegura que su organización depende de la oficina del primer ministro y sigue sus órdenes. 'Somos una organización que lucha por nuestro país', afirma.
La lucha contra el ISIS y el papel de Irán
Las milicias chiíes jugaron un papel clave en la lucha contra el Estado Islámico (ISIS) en 2014. Irán apoyó a las milicias con armas, asesores y entrenamiento. 'El primero que acudió en nuestra ayuda fue Irán', recuerda Adnan. Las FMP han llegado a tener unos 170.000 hombres y actúan en paralelo con los 400.000 uniformados del ejército regular.
La presión estadounidense y la respuesta iraquí
Estados Unidos ha ejercido presión sobre el gobierno iraquí para que disuelva a las FMP. Sin embargo, el primer ministro, Mohammed Shiaa al Sudani, ha refrendado la pertenencia de las FMP al aparato estatal. 'Nuestro primer objetivo es la salida de la ocupación estadounidense y la soberanía para que los iraquíes gobiernen por sí mismos', afirma un líder de la facción Al Nujabá.





