El gobierno de Estados Unidos vive una época de gran actividad, sin tregua ni siquiera durante las vacaciones de Pascua. Mientras tanto, las sociedades víctimas de la guerra desatada por Trump y Netanyahu sufren las consecuencias. El presidente estadounidense muestra síntomas de un liderazgo errático, lanzando invectivas y sonriendo con halagos complacientes de su equipo.

El liderazgo errático de Trump

El equipo de Trump teme que su jefe se le cruce los cables y los eche a patadas. Esto ha ocurrido con Pam Bondi, la fiscal general que intentó complacerlo sin éxito. A Trump le molestó que no estuviera dispuesta a triturar a sus enemigos estadounidenses como hace el ministro de la guerra Pete Hegseth con las dianas que le señala en el mundo exterior.

Purga en el Pentágono

El jefe del Pentágono ha pedido al jefe del Estado Mayor del Ejército, el general Randy George, que renuncie y se jubile de inmediato. Esta decisión se suma a la destitución de al menos una docena de generales más y a la obstaculización de la promoción de mujeres y militares de raza negra. La portada de The Economist muestra los palos de ciego trumpistas que benefician a China y perjudican a Estados Unidos y a sus víctimas.

Incidente en Irán

Irán ha derribado un caza estadounidense que volaba por su espacio aéreo, y Hegseth ha montado un dispositivo especial para rescatar a los pilotos. Por el momento, han encontrado a uno y no saben el paradero del otro. Trump había dicho que las defensas aéreas iraníes estaban completamente destruidas, pero esto ha resultado ser falso.