La polémica del cántico
El partido entre España y Egipto en Cornellá se vio marcado por la polémica cuando aficionados españoles pitaron el himno egipcio y corearon 'Musulmán el que no bote'. Este incidente desencadenó una ola de condenas, aunque no todas fueron unánimes.
La voxemia y Arcadi Espada se encuentran entre quienes no censuran el cántico, argumentando que no tiene un carácter racista ni xenófobo. Sin embargo, esta postura ha generado un intenso debate sobre los límites de la libertad de expresión y la protección de los sentimientos religiosos.
Argumentos en torno al cántico
Arcadi Espada sostiene que el cántico no es racista porque no se dirige contra rasgos no elegidos, como la raza. Compara 'Musulmán el que no bote' con 'Fascista el que no vote', argumentando que ambos son críticas legítimas amparadas por la libertad de expresión.
Sin embargo, esta comparación resulta problemática. La fe religiosa, aunque pueda ser elegida, está profundamente arraigada en la identidad cultural y personal de los individuos.
La intención detrás del cántico
Lo relevante no es la capacidad de elección de los señalados, sino las intenciones de quienes cantaban. Es poco probable que 'Musulmán el que no bote' sea una crítica al dogma religioso; más bien, parece una forma de señalar a un colectivo.
En este contexto, 'musulmán' opera como una metonimia reductora que no designa una fe elegida, sino una etnia.





