Un hombre ha sido condenado a 1,5 años de prisión por un delito de coacciones después de cortar la electricidad en el domicilio de su expareja y sus tres hijos menores. El incidente ocurrió en Palma y dejó a la familia sin suministro eléctrico durante doce días.

Detalles del caso

El acusado, que había sido previamente denunciado por su exmujer por violencia de género, fue detenido y permaneció dos días en el calabozo. Posteriormente, fue puesto en libertad con medidas restrictivas, incluyendo la prohibición de acercarse o comunicarse con su expareja.

La expareja del acusado siguió residiendo en el domicilio familiar, cuyo contador de luz estaba a nombre del hombre. En junio de 2023, él llamó a la compañía eléctrica y solicitó la baja del contador, lo que se cumplió de inmediato.

Consecuencias para la familia

La familia se quedó sin electricidad durante doce días, lo que ocasionó numerosos perjuicios. No podían utilizar electrodomésticos, aire acondicionado ni acceder a internet. Los jueces describieron que esta situación provocó un sentimiento de angustia en la familia, especialmente en los niños.

La mujer presentó una segunda denuncia contra su expareja, y la investigación demostró que él había sido el que ordenó la baja del contador eléctrico. La compañía aportó la grabación de la llamada, que demostró la intención del acusado de perjudicar a su exmujer y a los menores.

La decisión del tribunal