El Tribunal Supremo ha confirmado la condena a un sargento del ejército español por realizar comentarios sexuales y burlas a una soldado, lo que le ha valido una pena de un año de prisión por injurias. El caso comenzó con un sticker creado a partir de una foto de la soldado que circulaba entre sus compañeros.

El origen del problema: un sticker y un comentario desafortunado

El sargento en cuestión era conocido por su cercanía con la tropa y por las bromas que gastaba, por lo que algunos de sus subordinados le llamaban "calvo" o "gordo". Sin embargo, cuando la soldado descubrió que había creado un sticker suyo que circulaba entre la unidad, le dio el primer aviso. A pesar de ello, el sargento continuó haciendo comentarios inapropiados.

La situación escaló hasta convertirse en un delito

La situación empeoró cuando, después de que un capitán le amonestara, el sargento comenzó a hacer comentarios sexuales a la soldado. En un momento dado, llegó a decirle: "Tus compañeros te van a hacer un bukake", en referencia a la práctica de eyaculación colectiva sobre una persona. La soldado se sintió humillada y menospreciada por estos comentarios.

El impacto en la soldado y la respuesta del sargento

La soldado, que había sido objeto de las burlas del sargento, comenzó a sentirse deprimida y "quemada", hasta el punto de que acabó de baja por ansiedad. El sargento recurrió la condena alegando que su actuación obedecía a su "carácter bromista" y que debía considerarse una falta disciplinaria, no un delito.