La Fiscalía de Soria ha solicitado investigar a seis empresas y dos alcaldes por permitir que el sistema de depuración del embalse del Val se convirtiera en un vertedero de residuos. El embalse, ubicado en el río Val, junto al municipio de Los Fayos (Zaragoza), fue diseñado para almacenar 25 hectómetros cúbicos de agua y abastecer a unas 50.000 personas.

El desastre ecológico del embalse del Val

El embalse del Val se ha convertido en un foco de contaminación debido a la falta de tratamiento de aguas residuales. Desde 1997, el vaso acumula aguas residuales urbanas, purines, grasas industriales y otros residuos. El jefe de Calidad de Aguas de la CHE, Javier San Román, describió el embalse en 2017 como «el embalse más contaminado de toda la cuenca del Ebro».

La eutrofización y sus consecuencias

La eutrofización del embalse ha provocado concentraciones de fósforo y nitrógeno muy por encima de lo admisible, lo que ha disparado las cadenas tróficas y ha convertido el agua en un caldo espeso de algas y materia orgánica en descomposición. El oxígeno prácticamente ha desaparecido, lo que hace imposible sostener peces o invertebrados.

La responsabilidad política y empresarial

La responsabilidad del desastre ecológico se atribuye a la falta de inversión en la depuradora de Ágreda-Ólvega y al consentimiento de las autoridades locales para que el río Val se convirtiera en un desagüe industrial. La Fiscalía de Soria ha pedido investigar a seis empresas y dos alcaldes por su papel en el deterioro del embalse.