El Govern ha lanzado una iniciativa con Òmnium Cultural para fomentar el uso del catalán en comunidades religiosas, un ámbito poco explorado en políticas lingüísticas. El objetivo es crear espacios de conversación para facilitar el aprendizaje del idioma en entornos de confianza y reforzar la cohesión social.
Fomento del catalán en entidades confesionales
La iniciativa se canaliza a través del programa 'Vincles,' que propone encuentros informales para practicar catalán fuera de los circuitos educativos tradicionales. Se aprovecharán locales y actividades habituales de las comunidades para incorporar sesiones de conversación guiada, dinamizadas por voluntarios que reciben formación y materiales específicos.
La Dirección General de Asuntos Religiosos identifica las comunidades interesadas y facilita recursos de apoyo. El programa prevé la posibilidad de acreditar la participación tras completar un mínimo de horas, lo que añade un incentivo para los asistentes.
Implementación y resultados preliminares
La experiencia ha arrancado como prueba piloto en una comunidad evangélica de Barcelona, con una decena de participantes que se reúnen semanalmente en dos grupos. Las sesiones se centran en la práctica oral y buscan mejorar el nivel de lengua y fortalecer los vínculos entre los asistentes.
Las primeras valoraciones son positivas. Tanto el Govern como Òmnium consideran que las comunidades religiosas pueden desempeñar un papel relevante en la promoción del catalán. Con estos resultados, el Executiu prevé ampliar el programa a otras entidades del territorio.





