El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) ha decidido dirigir su estrategia hacia la provincia de Alicante, considerada un feudo clave del Partido Popular (PP), tras la reciente decisión del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana de archivar la petición de investigación contra Carlos Mazón. Esta maniobra política aprovecha los últimos escándalos que han afectado a la provincia, como la sospechosa adjudicación de viviendas de protección pública en la urbanización Les Naus y la detención del presidente de la Cámara de Comercio, Carlos Baño, por presunta corrupción.
El giro judicial que cambia el juego político
La decisión del TSJ ha marcado un antes y un después en la política valenciana, ya que ha permitido al presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, esquivar la exigencia de que Mazón renuncie a su acta de diputado en las Cortes. Sin embargo, la batalla por la confección de las listas electorales en 2027 seguirá siendo un tema candente. Mazón, que se mantiene en un discreto segundo plano, evitará coincidir con Llorca en el parlamento autonómico para no generar una imagen negativa.
La estrategia del PSOE en Alicante
El PSOE de Alicante considera que tiene una oportunidad para resucitar la estrategia que les llevó a arrebatarle la Generalitat al PP en 2015. La federación que dirige Diana Morant asegura que Alicante es ya la «zona cero de los escándalos del PP». Los socialistas achacan el «grave deterioro reputacional» de Alicante al PP y se han personado como acusación popular en la causa judicial de las viviendas protegidas y lo harán en la de los bonos comercio.





