En Castilla-La Mancha, la sobrepoblación de conejos ha generado importantes daños en las cosechas y infraestructuras, lo que ha llevado a la Junta a declarar comarca de emergencia cinegética en 365 municipios. La situación ha generado un gran malestar entre los agricultores, que denuncian la falta de soluciones efectivas. La consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, ha presentado un Plan Integral con 18 medidas para paliar los daños causados por estos animales.
El problema de la sobrepoblación de conejos en Castilla-La Mancha
La sobrepoblación de conejos en Castilla-La Mancha es un problema que lleva años sin solución. Los agricultores denuncian que estos roedores se comen las cosechas, dañan las plantas y los árboles, y socavan los terrenos para encontrar refugio. A pesar de las manifestaciones, protestas y reuniones con las administraciones públicas, la situación no ha mejorado. En 2016, la Junta declaró 'comarca de emergencia cinegética temporal' por los daños causados por conejo de monte en 85 municipios.
Medidas para controlar la población de conejos
El Plan Integral presentado por la consejera Gómez incluye varias medidas para controlar la población de conejos. Entre ellas, se encuentran:
La creación de la Mesa Permanente del Conejo de Monte, que se reunirá por primera vez en esta Semana Santa.
La constitución de mesas provinciales para seguir las acciones.
Las medidas de aprovechamiento de los ejemplares capturados.
La Mesa Permanente del Conejo de Monte
La Mesa Permanente del Conejo de Monte estará formada por hasta 32 representantes correspondientes a la Junta de Comunidades, la Administración del Estado, las diputaciones provinciales, las organizaciones agrarias Asaja y Upa, así como la Federación de Caza y asociaciones de cazadores, conservacionistas y organismos de investigación. La mesa analizará todas las medidas y comprobará su eficacia.
El plan de lucha contra el conejo de monte
El plan de lucha contra el conejo de monte consta de 18 medidas que se distribuyen entre las ayudas, las iniciativas de control de población, la eliminación de refugios y las medidas de aprovechamiento de los ejemplares capturados. Las capturas de los animales vivos y muertos se van a destinar a varios fines. El Gobierno de Castilla-La Mancha ya ha llevado a cabo actuaciones a lo largo de los últimos años, pero nunca con un plan integral como este.
Posturas de los distintos partidos políticos
La situación ha generado un gran debate en las Cortes regionales, con distintos partidos políticos dando su opinión sobre la situación. Vox propone dejar la 'veda abierta todo el año' o repoblaciones en otros municipios donde sea necesario. El PP ha reclamado en varias ocasiones que la situación se considere 'una plaga'. El PSOE destaca la importancia del 'mayor plan que jamás haya puesto un Gobierno regional encima de la mesa en España'.
Valoración de las organizaciones agrarias
Las organizaciones agrarias Asaja y UPA han valorado positivamente el plan, aunque no hay conformidad absoluta. Para UPA, es 'fundamental' la creación de la mesa permanente del conejo de monte. Asaja ha recordado que todas estas actuaciones han sido solicitadas reiteradamente por la organización durante dos décadas sin obtener respuesta.
Impacto del plan
El impacto de las medidas dependerá directamente de su aplicación inmediata, coordinada y simultánea. El presidente de Asaja en la región, José María Fresneda, ha advertido de que si no se ponen en marcha todas a la vez y con urgencia, no vamos a notar ningún efecto real.
Postura de las asociaciones ecologistas
Las asociaciones ecologistas consideran que el plan no resuelve el problema porque pone el objetivo en la especie, en este caso el conejo, pero no en el hábitat. 'Lo que decimos es que esto no se resuelve a base de tiros, que es lo que nos han vendido y lo que nos siguen vendiendo', asegura Miguel Ángel Hernández, portavoz de Ecologistas en Acción en Castilla-La Mancha.
Soluciones para el futuro
Para las asociaciones ecologistas, la solución pasa por un plan de reestructuración de los hábitats donde existen problemas y reconfigurar estas zonas para que el problema cese. 'Si no estamos abocados a repetirlo. Así llevamos diez años en Castilla-La Mancha y seguiremos porque lo que ha planteado el Gobierno sin ningún debate público, sin atender a los conocimientos científicos, sin pasarlo por el Consejo regional de Caza ni por ningún ámbito de participación, es otra patada hacia adelante que no va a solucionar el problema'.