La cantante y compositora española Mayte Martín ha lanzado recientemente un álbum doble titulado 'In illo tempore', que reúne influencias variadas y muestra su compromiso con la esencia del flamenco. Con una carrera de 25 años en los escenarios, Martín ha decidido volver a sus raíces con este nuevo trabajo.
La evolución del flamenco
La cantante y compositora española Mayte Martín en un retrato fotográfico. (Fuente: El Periódico)
Retrato de la cantante y compositora española Mayte Martín. / Pau Gracià / EPC
Mayte Martín no ha dejado de cantar flamenco en los últimos 25 años, pero ha explorado otros géneros en sus discos. En su anterior entrevista, mencionó que para volver a hacer un disco de flamenco se requerían ciertas condiciones. ¿Qué condiciones eran esas y se han dado? Martín explica que necesitaba un equipo humano adecuado, poder afrontarlo económicamente y sentirse protegida en el escenario y en el arte.
Mayte Martín en una imagen de archivo. (Fuente: El Periódico)
Retrato de la cantante y compositora española Mayte Martín. / Pau Gracià / EPC
'In illo tempore' es un álbum doble que consta de dos volúmenes: 'Entreverao' y 'Puro'. Aunque podrían haber sido dos discos separados, Martín decidió lanzarlos juntos. La razón comercial no fue un factor determinante para ella. En su opinión, cuando una obra está en su momento álgido, hay que grabarla y no esperar a que se enfríe.
La esencia del flamenco en 'Entreverao'
En 'Entreverao', Martín incorpora influencias variadas, como la 'Sevillana lírica', con pasajes de la 'Ciaccona' de Bach y la melodía de 'La bohème' de Charles Aznavour. A pesar de estas influencias, el disco sigue siendo un álbum de flamenco que deja entrar otras cosas. Martín se siente más creativa en este volumen.
Un tributo a Atahualpa Yupanqui
En 'Entreverao', Martín adapta la 'Milonga del solitario' de Atahualpa Yupanqui, un cantante y creador de canciones que representa la sencillez. Martín valora la raíz de este artista y su legado vital. No hay nadie más de raíz para ella, y Atahualpa no ha dejado un legado musical, sino vital.
La colaboración con músicos diversos
En 'Entreverao', Martín trabaja con músicos diversos y no necesariamente flamencos, como Aleix Tobias o Miguel Ángel Cordero. En cambio, en 'Puro', está sola con la guitarra de José Gálvez. Hay cantes muy antiguos en este álbum, algunos de los cuales se conocen de grabaciones del siglo XIX.
La vigencia de lo antiguo
'In illo tempore' se traduce como 'en aquel tiempo'. Para Martín, este título invoca la vigencia de lo antiguo. Lo que vale es lo que tiene fuste, y a ella le ha interesado siempre lo que está agarrado a la raíz. La moda de lo revolucionario no la convence.
La revolución en el arte
Martín distingue entre evolución y revolución en el arte. La evolución es una cosa, y la revolución es otra. No entiende que se sobrevalore la revolución. En su opinión, la revolución está sobrevalorada, y hay mucho disfraz de revolucionario.
Un homenaje a la manera de sentir
Este álbum se puede interpretar como un homenaje a una manera de sentir y expresar los sentimientos a través del arte que puede haber quedado enterrada en la actualidad. Martín no se adapta a la sociedad supersónica y hiperconectada de hoy en día. Le da vergüenza hacer vídeos en las redes sociales para promocionar sus conciertos.
La importancia de la raíz
Martín piensa que hay muchas cosas en el pasado que es una pena que hayan cambiado. El artista imponía su personalidad y su sello en la televisión y en la música. Ahora, la industria manda, y el artista se somete a ella cada día más. Es difícil mantener los pies en el suelo y decir 'no importa si no hay salida'.
El respeto por la tradición
Cuando graba estas canciones, Martín piensa en qué dirían los cantaores de hace un siglo. Siempre lo tiene en la cabeza, porque para ella toda esta gente y todas estas obras son sagradas. Tiene mucho cuidado con cómo lo hace y piensa en qué diría Pastora, El Cojo de Málaga o Tomás Pavón.
La conexión con la esencia del flamenco
Martín no le tiene miedo a nada, pero le tiene respeto a todo. A todo lo que toca, al público, a sus muertos, que le enseñaron a hacer de esto un acto de amor. Ha aprendido todo esto por amor, empezando por su padre, que era un enamorado del flamenco. Nunca ha pensado si las cosas son rentables.
La cosificación del artista
Martín se siente cosificada por la industria. O haces lo que te piden, o pierdes el bolo. Hay que estar dispuesto a perder el bolo. Ella lo ha hecho así de veces. La industria ha pasado de ser un vehículo que conecta el arte con el público a ser lo que manda.
La pérdida de la esencia del arte
Martín ve a diario muchas cosas que la horrorizan. Si nosotros no entendemos que tenemos un don que debemos poner al servicio del arte, no al servicio del negocio, nos vamos a la mierda. La esencia del arte se ha perdido en la sociedad actual.