El partido entre Atlético de Madrid y Fútbol Club Barcelona terminó con victoria para los visitantes, pero el objetivo principal de Diego Simeone era desgastar a los azulgranas de cara a su compromiso de Champions. El entrenador argentino dio descanso a sus titulares habituales, mientras que Hansi Flick tuvo que alinear a su once más titular.

Desgaste y rotaciones

Simeone buscaba minimizar la derrota del Real Madrid en Mallorca y mantener la Liga con vida. Su estrategia fue dar descanso a sus titulares y alinear a jugadores menos habituales como Obed Vargas o Almada. Por otro lado, Flick no pudo rotar y se vio obligado a jugar con Pedri, Lamine, Fermín y Cubarsí.

El partido comenzó con ocasiones claras para ambos equipos. Griezmann tuvo dos oportunidades para adelantar al Atlético, pero el punto débil del Barça en defensa se confirmó. Especialmente en la banda derecha, donde Cancelo y Rashford no cierran el carril. Fermín pudo estrenar el marcador, pero Musso cerró bien la portería.

La presión alta del Atlético

El Atlético presionó alto y mostró mucha agresividad defensiva. El paso de los minutos disparó el correcalles alentado por Simeone desde la banda. Un remate de Lamine cacheteó el palo local, pero fue Giuliano quien abrió el marcador y le dio una alegría al Real Madrid de Arbeloa.

El gol atlético se cobró una víctima inesperada, Araujo, que se marchó al banquillo a colocarse hielo en el muslo. Rashford empató solo 75 segundos después del gol de Giuliano. El partido tenía electricidad y hubo tiempo para que Simeone júnior, Olmo, Koke y Fermín pusieran picante con una bronca.